domingo, 7 de octubre de 2012
Historias para no zampar
Hola mequetrefes
Releyendo partes de mi blog (llamadlo narcisismo si queréis), he notado las pocas menciones de experiencias no tan buenas desde el punto de vista culinario en mis diferentes viajes.
A ver, he tenido momentos de nirvana total, como por ejemplo con el laarb gai en Tailandia, con el que descubrí diferentes "capas" de sabores en un plato de lo más sencillo. Es más, desde esa comida, he notado eso en la gran mayoría de platos que he comido.
Desgraciadamente, a veces uno se encuentra "probando los tragos más duros" hasta llegar a lo más de lo más, así q he decidido crear este post para q os echéis unas risas.
Una de esas experiencias fue la q tuve con el cendol. Para el q no lo sepa, es una sopa-helado-refresco muy popular en Penang, Malasia. Viene servida en platito de metal y tiene un color marrón q recuerda mucho al chocolate...Y esa es la única semblanza con el chocolate. Aún recuerdo el calorazo q hacía (y la humedad) y las ganas q tenía yo de helado... Q ingenua!!
La sopa en cuestión está hecha con agua de coco semi helada, azúcar de caña ( hasta ahí bien), caricones (alubias pintas), fideos hechos con harina de guisante (sí, verdes!!)... Y sinceramente, no recuerdo de q más. El héroe del día fue David q se comió el suyo y el mío....
Y es que a veces, el no conocer la lengua del lugar puede suponer algún q otro problemilla. Por ejemplo, en Berlín entramos a un restaurante típico alemán en el que no tenían menús en diferentes idiomas. Yo hice alemán durante un par de años así q me defendía más o menos, o eso pensaba yo.
Cuando vi "schwein" en el menú me dije a mí misma "bah, cerdo, a por ello". Tendría q haber ido a por el fisch, porque menudo sorpresón!!! Me llegó una olla (sí, una señora olla!!) con casi todo un cerdo que había sido hervido durante sabe Dios cuántas horas... No estaba malo, pero después de tanto cerdo no estaba el estómago como para dar saltos mortales.
Una de las palmas se la lleva una "tapita" que comí en Singapur. Allí comí de cine por nada y menos, pero en una ocasión mi estómago no pudo más.
En uno de los hawker centres vimos fotos de Anthony Bourdain por todas partes. Para el q no le conozca, este seńor fue chef ejecutivo de Les Halles en Nueva York durante muchos años y ahora de dedica a ser periodista culinario. Ha estado en Singapur en varias ocasiones y ha comido en casi todos Los puestecitos y centros hawker. Como generalmente tiene muy buenas recomendaciones, decidimos probar uno de los "platos" q él definía como único.
Lo q mi ingenuidad no supo apreciar es q lo q era realmente "único" del plato era q debía ser el (de nuevo) único de todo Singapur q me pareció intragable.... Bueno, tragar, tragar, sí q lo hice, pero desde luego a muy duras penas.
El oyster pancake no parecía más que una ostra rebozada a lo huevo ye-ye, o huevo carlista, como se llama en otras partes de España q no sean el pueblo de mi madre. Bueno, al menos eso es lo que pensaba yo. Cuando lo vi, tuve mis reservas, pero aún así decidí hincarle el diente.....
Ni carpanta se hubiera podido comer eso!!! Según entró, salió disparado de mi boca, cual lluvia de asteroides... Me supo fatal, pero es que me puse malísima!! A día de hoy no sé q más llevaba, pero es q tampoco lo quiero mirar, no vaya a ser q no vuelva a probar ninguno de los ingredientes nunca más....
Un plato que m encantó pero del q tengo una mala experiencia es el Tom Yum, sopa tailandesa riquísima!!! En Koh Phi Phi, una noche de algo de calor en la q me quedé destemplada por haber pasado muchas horas al sol, la probé en un restaurante a la orilla del mar.
Como sopa, y plato en general, aquello estaba buenísimo!! El problema llegó cuando yo, estando en la más alta d las parras, mordí un señor chilli que, en vez de escupir, tragué ipsofacto. Hasta ahí bien, pero desgraciadamente el "Santo varón" se me quedó atravesado en la garganta. En mi estado de calor inhumano (cómo picaba el "jodío"), decidí recordar una de las máximas de David: "si te pica la comida, lo mejor es algo caliente: te picará un poco los primeros segundos, pero después se calmará la cosa"
Antes de ser juzgada, espero q evaluéis la situación: chilli atravesado, calor inhumano en mi cuerpo (véase susodicho chilli y la quemada de la vida q me había dado el sol en horas anteriores), brisa "asante" en el aire, ojos saliéndose de sus órbitas, pérdida de coordinación de manos.... Y qué tenía delante?
Una cerveza y un agua heladas y la sopa en cuestión... En mi momento de lucidez, tiré de la sopa... Serían sólo unos segundos, no??
NO, NO y NO!!! Eso no ocurre cuando uno tira de una sopa q tiene 20 chillis !!!!! Cómo lloré, sudé, sufrí (en silencio).... Nunca mais!!!
Y, bueno, os dejo con eso.... Ya pondré más experiencias en otra ocasión.
Un besuco a todos
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